Pilas Recargables Eneloop

"Hay que cambiar el Chip". Ha pasado mucho tiempo desde aquellas cámaras digitales que devoraban pilas, pilas que aunque fueran recargables tenían poca capacidad y duraban un suspiro. Han evolucionado las cámaras, que economizan el gasto, y también las pilas que se adaptan a los regímenes de consumos que demandan las nuevas tecnologías. Tanto es así, que en muchos casos los fabricantes de cámaras digitales, optan por alimentar a sus cámaras con pilas del tipo AA en lugar de las singulares y costosas baterías de litio.

Fundamentalmente habremos de escoger entre dos tipos, dependiendo de la asiduidad con la que empleemos nuestra cámara. 

 

Para los aficionados y profesionales que no olvidan su cámara y se entregan a la actividad fotográfica cada fin de semana, optaremos por el tipo NI-MH, llamadas así por su composición catódica de Níquel e Hidruro metálico, que consigue altas capacidades, en amperajes que oscilan entre los 2500 y los 3000 mAh, y que nos beneficiarán en una mayor autonomía. Además, nos ofrecen la posibilidad de recargarlas múltiples veces, incluso hasta 1000 cargas, antes de ser reemplazadas por otras nuevas. Las ventajas de este tipo son claras: Gran autonomía y bajo coste.

Bateria

La nota disonante la marca el hecho de que padecen de una curva de descarga muy pronunciada; es decir, aunque guardemos en un cajón las pilas cargadas, éstas van sufriendo una pérdida gradual de la carga, aproximadamente un 30% mensual, que nos dejará "fuera de juego" cuando, después de un mes, recurramos a ellas.

Para solucionar este contratiempo y atendiendo al usuario ocasional, disponemos de otro tipo de pilas que han venido a llamarse híbridas debido a su comportamiento mixto entre la estable pila alcalina y las recargables. Se pueden recargar repetidas veces y la descarga gradual es mínima. Aunque pasaran seis meses guardadas a la espera de ser empleadas, nos las encontraríamos plenamente cargadas y en disposición de ofrecer un buen rendimiento. 

El contrapunto en este tipo de pilas reside en la menor capacidad de carga respecto de las Ni-mh, ya que normalmente no superan los 2200 mAh, disponiendo de una menor autonomía.

No obstante, debido a los moderados consumos de las actuales cámaras digitales, el amperaje resulta más que satisfactorio, superando incluso en autonomía a las tan afamadas (inmerecidamente) baterías de litio.

En definitiva, el empleo de pilas ya no sólo no es un problema, es una opción muy recomendable.